JUEVES
Aquella Montevideo
En
aquellos tiempos Montevideo era un pequeño poblado que comenzaba a
desarrollarse. Alrededor
de la plaza Matriz se levantaban los edificios más importantes, como la
Iglesia y el Cabildo. Estos eran los lugares de reunión, allí se
discutían y decidían los temas que más interesaban a los vecinos.
Las
casas eran de una sola planta y se construían con los materiales que se
conseguían en las cercanías (como barro y cuero). Algunas familias las
hacían de piedra y madera.
Las
calles eran de tierra y había muchos terrenos baldíos donde crecían
yuyos y se acumulaba basura. Cualquier persona que caminara por aquella
Montevideo debía soportar olores fuertes, esquivar animales sueltos y
evitar ensuciarse con los desperdicios que tiraban de las casas.
Durante
muchos años se fue construyendo una muralla que rodeaba la ciudad. De
esta forma se protegía a las autoridades y a los pobladores del ataque
de portugueses y otras potencias invasoras.
El
puerto crecía constantemente. Por un lado, con el aumento de los buques
militares (Montevideo era el principal apostadero naval de España en
América del Sur) y por otro, con el desarrollo del comercio.
En
Montevideo se embarcaban cueros y carne salada para vender en otros
destinos, y se recibían muchos productos manufacturados que consumían
los orientales (telas, especias, muebles, armas, etc)
Texto extraído del libro “Una vida de Pepe Artigas 1764-1811, de la infancia a la revolución” de Juan Pedro Mir. Ed Santillana.
LA SOCIEDAD COLONIAL
La población americana se formó a partir de tres grupos étnicos de diferente origen: los indígenas nativos de América, los blancos llegados de Europa y los negros traídos desde África. De la mezcla surgió otro grupo: los mestizos.
La
existencia de los diferentes grupos en relación con su origen o color
de piel tuvo gran importancia en la sociedad colonial del siglo XVIII.
Los blancos eran una minoría pero ocupaban los lugares de privilegio,
tanto por su riqueza como por su prestigio social. Los indígenas y los
negros esclavos eran los últimos grupos en la pirámide social colonial.
La
sociedad colonial marcaba una división social según el color de piel de
las personas. Los blancos eran considerados superiores en la escala
social. Pero también entre los blancos había diferencias. Por encima de
todos se ubicaban los blancos de origen español, a los que se llamaba
peninsulares. A estos les seguían los criollos, es decir, los blancos
nacidos en América, descendientes de los inmigrantes europeos.
La
etnia indígena era mayoría en todo el continente. En algunos lugares
los indígenas mantuvieron comunidades relativamente aisladas; otros
vivieron en la periferia de las ciudades o las haciendas. Eran muy
pobres, no estaban esclavizados, pero si sujetos a tutela. Hubo una
mezcla entre la etnia indígena y la blanca, dando origen a los mestizos.
Los mestizos no tenían los privilegios de los blancos pero tampoco las
desventajas de los indígenas. Lo más común era que el padre fuera blanco
y que su situación dependiera de la posición social de este y de la
actitud que tuviera con su hijo.
La tercera etnia fue la negra. Los
africanos fueron traídos como mano de obra esclava. Ellos y sus
descendientes siguieron siéndolo hasta avanzado el siglo XIX. La mayoría
trabajaba en plantaciones de azúcar, tabaco y algodón, también en las
minas y en casas de familia como sirvientes. Los esclavos no tenían
derechos, no tenían libertad y trabajaban solo por su comida en muy
malas condiciones.De
la unión con los blancos nacieron los mulatos. Estos estaban en
situación inferior a los mestizos, porque generalmente su madre era una
negra esclava. También se mezclaron indígenas y negros, de donde
nacieron los
zambos.



